Contestando preguntas del corazón

Las veces que dirijo seminarios para los jóvenes, casi siempre me hacen las siguientes preguntas: ¿Cómo saber que mi pareja es la elegida por Dios? ¿Cuánto tiempo debe durar el noviazgo? y ¿Si estoy de novio, es posible romper esa relación? A continuación, responderé estas tres preguntas.

1. ¿Cómo saber que mi pareja es la elegida por Dios?

Los jóvenes deben considerar a Dios en todos sus planes, especialmente en la elección sentimental. Una buena forma es orar a Dios para buscar su dirección y aprobación en la elección. Entre los jóvenes de la Biblia, Isaac es un ejemplo de buscar la ayuda divina en la elección de una pareja sentimental. Él busco la dirección de Dios antes de conocer a su novia Rebeca (Gén. 24:63). Los tiempos podrán haber cambiado, sin embargo, el principio de buscar la dirección de Dios es el mismo ayer y hoy. Elena G. White es de la misma idea cuando dice: “si los hombres y mujeres tienen el hábito de orar dos veces al día antes de pensar en el matrimonio, deben orar cuatro veces cuando piensan dar ese paso”i. Seguir la voluntad de Dios es la única salvaguardia para el éxito en la vida sentimental.
Muchas veces los jóvenes me preguntan ¿hay una persona elegida y separada por Dios para cada hombre y mujer?- cuando me formulan esta pregunta en un seminario prematrimonial generalmente el grupo se divide en dos; algunos dicen que no, mientras que otros dicen que Dios tiene una persona elegida y especifica para cada uno y que Él nos llevará a esa persona. Este concepto nace de una leyenda pagana, donde se creía que los dioses al crear un corazón lo partían en dos, colocándolo en un hombre y en una mujer. Estas dos mitades se pertenecían y se buscaban. Cuando se encontraban y se unían, su felicidad era completa. Me pregunto ¿qué pasa si la otra mitad elige casarse con otro? – Todas las parejas que no son felices ¿se han casado con la mitad equivocada?- Dios nos ha creado con la capacidad de pensar, de razonar y de elegir. Lo que Dios hace es ayudarnos en la correcta elección.

2. ¿Cuanto tiempo debe durar el noviazgo?

Ni tan largo, ni tan corto. Los estudios señalan los noviazgos de tres meses, dan lugar al triple de fracasos matrimoniales que los noviazgos de dos años o más. Es preferible que se prolongue más en la etapa de la amistad donde no hay compromiso sentimental para conocerse mejor. El compromiso distorsiona los sentimientos y muchas veces le quita objetividad cuando tiene que observar algunas conductas negativas del novio o la novia.
Cuando los novios vienen en busca de consejo, asesoría prematrimonial o que los case, casi siempre les hago el siguiente pedido: “dime 10 cosas que no te gusta de tu pareja”. Muy pocas parejas pasan el examen. Mi conclusión de estos compromisos es que necesitan más tiempo para conocerse o están idealizando demasiado el noviazgo.
La consejera matrimonial Greta Palmer señala que “las estadísticas demuestran que las parejas cuyos amores han durado cinco años tienen dos veces más probabilidades de ser felices en sus matrimonios que las que se han tratado menos de seis meses”.
Neil Clark Warren en su libro Finding the Love of Your cita un estudio empírico realizado por los investigadores de la Universidad del estado de Kansas, el cual declara: “Las parejas que han estado de novios por más de dos años son las que más puntos obtienen en la satisfacción matrimonial. El riesgo de fracasos matrimoniales disminuye significativamente de los noviazgos más de dos años”.
Finalmente podemos decir que las parejas que se apresuran en casarse, más tarde se apresuran en divorciarse. Elena de White, afirma que “Satanás esta constantemente atareado en apresurar a los jóvenes inexpertos hacia una alianza matrimonial…como consecuencia de los casamientos apresurados…se producen separaciones y divorcios”. Entonces, una razonable conclusión sería que el noviazgo debe durar entre dos a cinco años.

3. ¿Si estoy de novio, es posible romper esa relación?

Los estudios demuestran que la tercera parte de los matrimonios que fracasan cada año, primero fracasaron en el noviazgo. Lamentablemente muchos jóvenes llegan al altar con la ilusión que el matrimonio mejorará y resolverá’ los problemas del noviazgo. Lo que nos muestra la realidad es que los malos noviazgos empeoran con el matrimonio. El Dr. Alfonso Valenzuela, profesor de la Universidad de Andrews en el área de familia recomienda que “un divorcio debe tomarse antes del matrimonio, no después”.iv Es mejor que sufra un novio fracasado que un esposo arrepentido.
Debes recordar que el secreto de un buen matrimonio radica en “abrir” bien los ojos durante el noviazgo y en “cerrar” bien los ojos durante el matrimonio. Uno no debe entrar “ciego” al matrimonio. Si abriste bien los ojos y aún no esta completamente seguro de sus sentimientos hacia la otra persona y viceversa y que la evaluación de la relación no es alentadora, es prudencial terminar. De esta misma idea es Elena de White al aconsejar a los jóvenes cuando se encuentran en estas circunstancias: “Es mejor, si, mucho mejor, romper el compromiso antes del casamiento que separarse después, como lo hacen muchos”.

 

Algunas consideraciones para tomar en cuenta al terminar una relación:

Tan pronto se da cuenta que la relación no prospera, decida terminar.
Se debe terminar la relación cuando está seguro(a) que no ama a su prometida o prometido.
Se debe terminar la relación cuando uno de ellos no está interesado en hacer su parte en los cambios que ambos acordaron
Cuando decida terminar, hágalo personalmente.
Cuando termine la relación, no de más esperanzas a la otra persona
Al terminar la relación no olvide devolver las cosas en ese momento o tan pronto como sea posible.

Arnulfo Chico Robles es doctor en Psicología y docente de la Facultad de Teología de la Universidad Peruana Unión.

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