Mentiras y más mentiras: ¿qué hay detrás?

Con los ojos desorbitados, Martín[1] narró su impactante historia. Fue una noche cuando lo telefonearon de manera anónima para recibir un paquete en la puerta de su vivienda. Al poco tiempo fue víctima de un robo. Dos delincuentes ingresaron a su casa y se llevaron sus pertenencias y el dinero que tenía. Y por si esto fuera poco, fue forzado a ingresar a un auto que estaba estacionado en la puerta de su vivienda. Luego de ser interrogado y drogado, fue abandonado días después en un parque a una hora de su casa. Sin duda una historia de terror. En mi mente corría la idea de llamar a la policía, hacer una denuncia, tal vez un médico legista; además de un psicólogo para sus terapias, porque sin duda esta amarga experiencia habría ocasionado un serio trastorno psicológico. Sin embargo, cuatro horas después de narrarme ese horrendo relato, Martín se acercó y con tristeza me mencionó que todo se trataba de una mentira.

 

¿Qué motiva una persona a mentir?

Ya en casa, un tanto anonadado me preguntaba: ¿qué motiva a una persona a mentir? ¿Es realmente la mentira una buena solución para los problemas? Aunque Martín con lágrimas prometió nunca más hacerlo, ¿qué aseguraba que no sea esta otra mentira más? ¿Qué esperanza hay para quien practica la mentira? En este post quiero compartirte sobre los motivos para que una persona mienta sistemáticamente, también sobre las consecuencias y si hay alguna esperanza de recuperación.

Según sostiene la Dra. Sandra Farrera, psicóloga clínica y pericial, “cada día oímos o leemos más de 200 mentiras”.[2] De manera vemos que se trata de un fenómeno bastante recurrente y al cual todos estamos expuestos o involucrados. Pero, la primera pregunta sería: ¿por qué mentimos? ¿Qué nos empuja a mentir? Los principales motivos son:

1. Evitar una confrontación: La falta de valor para responder a una verdad hace creer que la mejor salida es la mentira. El intento de evitar un castigo, una confrontación, una discusión, un despido, una llamada de atención, entre otros.
2. Obtener una ganancia personal: Ser aceptado por el entorno social, buscar un beneficio personal, intentar sobresalir en un grupo, mostrar una mejor imagen de uno mismo.
3. Superar o dañar a alguna persona: En estos tiempos, en la cual estamos en una carrera y buscamos ser considerados los mejores, el intento de sobresalir conduce a algunos a mentir acerca de algún colega, buscando difamar o hacer quedar mal a algún compañero de trabajo que tiene un buen desempeño. Esta es una manera sucia de buscar superar a otro compañero de trabajo o estudio.
4. Cubrir una mentira anterior: Al mentir una vez, tendrá que añadir otra mentira al ser interrogado sobre algún tópico relacionado a la mentira anterior. Esto se debe a que la mentira es una cadena, donde es necesario seguir mintiendo para que la mentira anterior no se descubra. Así, cuando uno se da cuenta está envuelto en una cadena de mentiras.
5. No lastimar a alguna persona: Aquí se hallan las llamadas: “mentiras blancas”. Declaraciones como: “¡Qué bonito vestido!” “¡Es una alegría estar con ustedes!” “¡Me gusta tu auto!” “¡Tu país es muy lindo!”, etc., cuando en el fondo quien las declara cree todo lo contrario.

 

¿Qué consecuencias trae mentir?

Pueden existir otros motivos al parecer muy buenos. Pero, ¿qué consecuencias trae mentir? Algunos estudios actuales han mostrado por lo menos tres consecuencias que no se toman en cuenta al momento de mentir:

1. Deteriora tu salud: Estudios realizados por la Universidad de Notre Dame[3] a un total de 110 personas durante 10 semanas han mostrado que a medida que el número de mentiras aumentaba, la salud se deterioraba, presentando más quejas de salud física y mental. En cambio, cuando el número de mentiras se redujo la salud mejoró.
2. Incrementa tu auto-engaño: Estudios en la escuela de Negocios de la Universidad de Harvard[4] presentan que quienes realizan plagio en los exámenes de un curso, son más propensos a racionalizar su desempeño superior dentro de esa materia. Este acto inconsciente logró convencer a los plagiarios a “presumir” que podría sacar una calificación similar en cualquier otra prueba futura. Pero al ser nuevamente evaluados no pudieron alcanzar ni superar su evaluación anterior. Estos se sintieron grandemente decepcionados, ¡habían sido auto-engañados!
3. Destruye tu reputación: Tarde o temprano la verdad sale a la luz y la imagen de la persona mentirosa queda por los suelos. La mejor manera de autodestruir la reputación es ser expuesto públicamente como un mentiroso.

 

Hay una salida

El sabio Salomón advirtió en Proverbios 14:12: “Hay camino que al hombre le parece derecho pero su fin es camino de muerte”. Sin duda, pienso que uno de esos caminos es el de la mentira. A ella recurrimos muchas veces para salir de un apuro, lograr una ganancia personal, ser aceptado o quizá para sobresalir. Pero al final ese camino, así como aparentemente nos ayuda, deteriora nuestra salud, incrementa nuestro autoengaño y finalmente destruye nuestra reputación; es decir, termina siendo un camino de muerte.

Sin embargo, Jesucristo declara en Juan 14:6: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. De manera que cada vez que queramos ir por el camino de la mentira, recordemos que hay un mejor camino: el camino de la verdad. Un camino, aunque a veces doloroso, a la postre trae tranquilidad, seguridad, paz y, sobre todo, vida. En Jesús, quien es la verdad, el camino y la vida, hay una esperanza para todo aquel que se encuentra enredado en las telarañas de la mentira. Hay esperanza para quien decide seguir a Jesús, quien es la verdad, pues solo con su ayuda hoy podremos abandonar el camino de la mentira y de sus tristes consecuencias. ¡Dios te bendiga!

 

El pastor Jesús Hanco es secretario académico en la Facultad de Teología de la Universidad Peruana Unión (UPeU).

 

Referencias:

[1]. El nombre de la persona ha sido cambiado por motivos éticos.
[2]. ¿Por qué mentimos? http://www.psicologiabcn.com/por-que-mentimos/
[3]. Study: Telling fewer lies linked to better health and relationships http://news.nd.edu/news/study-telling-fewer-lies-linked-to-better-health-relationships/
[4]. We’re All Liars At Work: Here’s Why, https://www.forbes.com/sites/carolkinseygoman/2017/06/19/were-all-liars-at-work-heres-why/2/#2e4273a763fb

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