Si el arrepentimiento matase

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SI EL ARREPENTIMIENTO MATASE En el último capítulo hablamos acerca del pecado. ¿Pero será que el pecado existe? ¿No será que esa palabra fue inventada por la religión para manipular la mente de las personas? La Biblia

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afirma que el pecado si existe, y que nos separa de Dios: “Vuestras iniquidades son las que hacen separación entre vosotros y vuestro Dios. Vuestros pecados han hecho que su rostro se oculte de vosotros para no escuchar”. Isaías 59: 2. No puede haber vida sin Dios, pues Él es la única fuente de vida, y el resultado de la separación es la muerte. La Biblia confirma esto de forma clara: “Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Romanos 6: 23.

DIOS …………………………………………..HOMBRE

Fuente de vida………………………………..vida prestada ……………………………………………………….PECADO ……………………………………………………….HOMBRE ……………………………………………………….Sin vida ¿Qué es pecado? En la Biblia, el pecado es presentado de dos maneras:

  • Es la transgresión de la ley: “Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley”. 1 Juan 3: 4.
  • Es parte de la naturaleza humana: “Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. Romanos 5: 12.

Al estudiar los dos textos, en primer lugar descubrimos que pecamos cuando no cumplimos la ley de Dios. Cuando mentimos, robamos o cometemos adulterio, estamos pecando. En segundo lugar, vemos que, desde el primer pecado en el Edén, la naturaleza humana fue degradada. Vivimos en un estado de “desorden” físico y espiritual. El hombre, que antes era semejante a Dios, ahora cambió totalmente. La prueba de esto es que vivimos en constante conflicto y tenemos dificultades para gerenciar nuestra propia vida. Viciados en cosas malas, nos gusta comer lo que es perjudicial para la salud, cultivamos relacionamientos deficientes basados en el egoísmo, dónde sólo “mi placer” es lo que cuenta. Prometemos “un millón de veces” que vamos a cambiar, pero no cambiamos. El apóstol Pablo definió bien esa realidad cuando declaró: “Porque no hago el bien que quiero; sino al contrario, el mal que no quiero, eso practico… ¡Miserable hombre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”. Romanos 7: 19 y 24. Somos esclavos de hacer lo que no queremos. Vivimos prometiendo mejorar, pero para nosotros SE HIZO NATURAL PECAR y ANTI NATURAL EL NO PECAR. NACEMOS ESCLAVOS DEL PECADO. Pero existe una salida para el problema del pecado. “No puede haber vida sin Dios, pues sólo Él es la fuente de vida” LA ÚNICA SALIDA Pensemos ahora:

  • Si Dios creó el mundo perfecto;
  • Si Él le entregó al hombre la libertad de elección;
  • Si el hombre abandonó a Dios para elegir a Satanás y por eso, el pecado entró en el mundo;
  • Si nacemos en este mundo “esclavizados” y estamos condenados a la muerte eterna;
  • Y si Dios ofreció una alternativa a través de Cristo en la cruz…

Entonces, la mejor decisión es ACEPTAR el sacrificio de Cristo y MANTENER un relacionamiento íntimo con Él. ¿Sabe usted como esto sucede? Bueno, usted comienza a estudiar la Biblia, siente que Dios se esta comunicando con usted a través de su Palabra y corresponde al llamado, abriendo su corazón y su mente. Con su permiso, Dios lo atrae, y su visión de la vida ahora son diferentes. Usted se esta liberando. Ese proceso de liberación causa cierta incomodidad al principio, pues al mismo tiempo que Dios lo esta atrayendo hacia Él, hacia arriba; Satanás lo empuja hacia abajo. Esa es una fase de transformación, de liberación. Pero no se desespere si comienza a sentir que se está “partiendo al medio”, porque es exactamente ahí que la cuerda se revienta del lado más débil y usted estará libre en las manos de Dios. Jesús nos llama a vivir una nueva vida y solamente Él puede liberarnos del pecado: “…así también la justicia realizada por uno alcanzó a todos los hombres para la justificación de vida”. Romanos 5: 18. ¡Es muy bueno saber que podemos contar con Jesús, su gracia y su perdón! ¿Qué es el perdón? Para entender lo que es el perdón, es necesario comprender

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el verdadero sentido de la palabra. “Perdón” significa “pérdida”, una GRAN PERDIDA. ¿Sabía por qué es tan difícil perdonar a alguien? Porque para perdonar, usted debe perder algo. Cuando usted elige perdonar a una persona que le hirió, usted esta eligiendo perder. Jesús mostró el verdadero sentido del perdón. Él dejó el Cielo, dejó su gloria y descendió para vivir en esta Tierra como uno de nosotros. Y aquí dejó su propia vida en sacrificio por nuestros pecados, dándonos una nueva chance. La Biblia dice que Jesús “pasó por todo tipo de tentaciones, pero sin pecado”. Hebreos 4: 15. Él nunca pecó, entonces, Él no merecía morir. Así mismo tuvo la muerte más violenta que alguien pudo tener. Pagó por algo que no hizo. ¿Recuerda cuales fueron las últimas palabras de Jesús en la cruz? Veamos lo que esta escrito en Juan 19: 30, Jesús dijo: ‘¡Consumado es!” (la mayúscula es nuestra). En el original griego el término “consumado” es “tetelesta”, que quiere decir “está pago”. El precio del pecado fue pagado con la muerte de Aquel que no tuvo pecado. Por eso está escrito: “Tened presente que habéis sido rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual heredasteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. 1 Pedro 1: 18- 19. Al saber que Jesús pagó el precio del pecado, ¿cuál debe ser nuestra actitud? ¿Continuar pecando? Veamos lo que Jesús le dijo a la mujer encontrada en adulterio: Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más”. Juan 8: 11. Arrepentimiento En el tiempo en que era un niño, detestaba cuando mi madre me castigaba. Algunas veces ella me llamaba para conversar y me explicaba todo lo que yo había hecho mal. Eso era peor todavía, porque yo sabía que tendría que pedir disculpas. Al inicio de la conversación, siempre sentía rabia de mi madre, después, la rabia desaparecía y el amor por ella aumentaba todavía más. ¿Notó cuan difícil es arrepentirse y pedir perdón? Según la Biblia existen dos tipos de arrepentimiento: El causado por la TRISTEZA SEGÚN EL MUNDO y el arrepentimiento causado por la TRISTEZA SEGÚN DIOS. (2 Corintios 7: 10). El primero involucra la tristeza por sufrir las consecuencias del error cometido. Esto tiene que ver con remordimiento, con escape. Un ejemplo es la actitud de Judas que quedó horrorizado con las consecuencias de su acto: “Entonces Judas, el que le había entregado, al ver que era condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: ‘Yo he pecado entregando sangre inocente’. Pero ellos dijeron: ‘¿Qué nos importa a nosotros? ¡Es asunto tuyo!’ Entonces él, arrojando las piezas de plata dentro del santuario, se apartó, se fue y se ahorcó”. Mateo 27: 3- 5. El segundo arrepentimiento es aquel que el Espíritu Santo produce en nuestro corazón, llevándonos a reconocer nuestros errores y a tomar la decisión de no cometerlos más. El arrepentimiento verdadero puede ser visto en la postura de Pedro que, después de negar a Cristo, “recordó la palabra que Jesús había dicho: ‘Antes que el gallo cante, me habrás negado tres veces’. Y saliendo de allí, lloró amargamente”. Mateo 26: 75. Después de experimentar el verdadero arrepentimiento, aquel que había negado a su Maestro se convirtió en un valiente predicador. La vida de Pedro fue transformada por el Espíritu Santo y nunca más fue el mismo. Él experimentó un cambio de rumbo en su vida. Conversión Hacemos muchas elecciones en la vida. Cuando decidimos lo equivocado, sufrimos las CONSECUENCIAS. A partir de ahí, tenemos dos opciones o nos hundimos en el remordimiento, o nos arrepentimos y confesamos nuestro error a Dios. Si pedimos sinceramente su perdón, la Biblia nos garantiza que “Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y purificarnos de toda injusticia”. 1 Juan 1:9. 1. Elección 2. Error 3. Consecuencias 4. Arrepentimiento 5. Confesión 6. Perdón 7. Conversión Todo ese proceso nos llevará a un cambio en nuestra naturaleza. Eso es CONVERSIÓN. “Por tanto, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; de modo que de la presencia del Señor vengan tiempos de refrigerio”. Hechos 3: 19 . Conversión es la obra del Espíritu Santo y produce un cambio de dirección en nuestra vida. ¿Existe alguna cosa que lo esté separando de Dios? ¿Algún pecado escondido que debe ser confesado y abandonado? ¿Ya experimentó la conversión en su vida? Dios quiere tocar su corazón ahora y quiere darle el verdadero arrepentimiento. Ore confiese sus pecados a Dios y pídale a él una nueva naturaleza. Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: ‘Confesaré mis rebeliones a Jehová’. Y tú perdonaste la maldad de mi pecado”. Salmo 32: 5. @ Para mayor información acerca de este tema, ingrese a: www.bibliaonline.org

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