Un monstruo dentro de nosotros

La ira y el odio pueden manifestarse ocasionalmente y, como sentimientos humanos, pueden llegar a ser inevitables. Pero, cuando superan el nivel de lo esporádico, son reacciones que causan estragos en las relaciones familiares, sociales y laborales.

Sentimientos de culpa

Muchas personas viven con sentimientos de culpa infundados; de una culpabilidad falsa o dudosa. Esto las lleva a los conflictos y a las siguientes tendencias: complejo de inferioridad, perfeccionismo, constante autoacusación, miedo al fracaso (con el consiguiente estado de vigilancia permanente) y demandar demasiado de los demás.

Esclavos de los vicios

La mayoría de las adicciones, especialmente por sustancias, tiene su inicio en la fase juvenil y la adolescencia. Por lo tanto, los esfuerzos de prevención deben centrarse en esta franja etaria. Desde los primeros años en la escuela, los niños deben ser instruidos acerca de las drogas y sus riesgos.

Traumas psíquicos

Los acontecimientos de fuerte intensidad emocional, especialmente si se los experimenta en un momento difícil de la vida o en una edad temprana, pueden incluso causar depresión en la persona. Del mismo modo que un gran accidente físico deja marcas permanentes, los traumas psíquicos también pueden dejar secuelas durante muchos años.